Madre rica, madre pobre… con Angélica Olvera

Recientemente he vuelto a disfrutar de la película “El Príncipe de las Mareas” (The Prince of Tides). Como reza en la carátula del DVD: “una historia sobre los recuerdos que nos obsesionan y la verdad que nos hace libres”. Es un film muy apto para psicólogos y resto del personal que disfrutan sumergiéndose en las profundidades del alma humana. Nos habla de la grandeza de la vida a partir de un intento de suicidio. Nick Nolte y Barbra Streisand se convierten en iconos en el paisaje de Nueva York y las playas del sur al abrigo de una cálida banda sonora (de James Newton Howard).

“La vida es un entramado de sueños. La naturaleza de los sueños es que se realizan. La naturaleza de la ilusión es que no se cumple” (Angélica Olvera).

Nick Nolte consiguió con esta película un Globo de Oro como mejor actor aunque se dio a conocer como “sex simbol” tras su papel de Tom Jordache en la famosa teleserie de los años setenta “Hombre rico, Hombre pobre” (Rich Man, Poor Man). Él era el hermano pobre. Y si bien es cierto que “Abismo” lo convirtió en un actor de culto para muchas personas, para mí una de sus películas más entrañables es “El aceite de la vida” (Lorenzo’s Oil) con el monumental Adagio de Samuel Barber.

Si traigo a colación todo esto es porque a finales del pasado siglo en Estados Unidos (unos años después en el resto del mundo), Robert T. Kiyosaki y Sharon L. Lechter conquistaron nuestras mesillas de noche con un libro que en su título, y quizás un poco en el contenido, hacían un guiño a la serie de Nick Nolte. Me refiero al libro “Padre Rico, Padre Pobre” (Rich Dad, Poor Dad). En el que nos hablan de “lo que los ricos enseñan a sus hijos acerca del dinero ¡y la clase media no!” Es un libro sin desperdicio que habla de gestionar correctamente nuestro dinero y de hacer que el dinero trabaje para nosotros y no al revés. Este libro da para mucho, así que hablaremos de él con más detenimiento en otra ocasión. En cualquier caso, como anécdota, Kiyosaki convirtió su libro en otro culebrón de ediciones (“El juego del dinero”, “El cuadrante del dinero”…). Y llegó a ser padre rico, hijo rico, marido rico… ¡y eso que empezó vendiendo carteras con velcro!

En fin, la saga no podía quedar así, por eso hoy vamos a hablar de “Madre Rica, Madre Pobre”. Pero será más adelante, ahora pasamos a presentar a nuestra próxima interlocutora. Todo un lujo.

Angélica Olvera García, es la creadora de la Pedagogía Sistémica con el enfoque de Bert Hellinger, movimiento que reconecta los vínculos entre padres, docentes y estudiantes. Es de origen mexicano y estudió Ingeniería Química, Física  Cuántica, Psicología, Pedagogía, Humanidades y la maestría en Pedagogía Sistémica. También es Directora Corporativa Académica y de Investigación Educativa del Grupo CUDEC. Es historiadora y terapeuta sistémica en Constelaciones Familiares. Se ha formado en Gestalt, Programación Neurolingüística, Psicología Transpersonal, Psicología Comunicativa y Terapia Breve Estratégica de Nardone. Es autora del libro “El éxito es tu historia”, coautora con Bert Hellinger del libro “Inteligencia Transgeneracional” y también del libro “Sintonizando las miradas” con Mercè Traveset y Carles Perellada. Imparte cursos de formación en Pedagogía Sistémica y conferencias por todo el mundo.

Y hoy está con nosotros para hablar, cómo no, de psicología y de economía.

Lucas MacHouse (LM): ¿Qué tal Angélica? La Pedagogía Sistémica se fundamenta principalmente en Bert Hellinger y sus “órdenes del amor” donde se respeta la pertenencia a un sistema (la familia…) en otro caso surgen excluidos; se respeta la jerarquía dentro del sistema, ya que si alguien ocupa el lugar que no le corresponde surgen los problemas; y el equilibrio entre el dar el tomar. Todo esto bajo el prisma de una herramienta muy potente: las Constelaciones Familiares. Usted que tiene acceso directo, ¿qué es lo que más le ha fascinado de la evolución de Bert Hellinger en los últimos años?

Angélica Olvera

Angélica Olvera: La frescura y la apertura a lo nuevo y que para él mismo, lo que él dijo el año pasado ya no funciona para este año. Lo que él afirma es: “no me acuerdo del año pasado, me acuerdo de ahora”. Sophie Hellinger, su esposa, me comentó otra anécdota que es muy simpática: él siempre dice que el último libro que escribe es el mejor, los demás no. Entonces para él lo que está haciendo ahora es lo mejor, no lo del pasado. Él no está anclado ni a él mismo. Y esto permite una evolución constante que no se detiene y para mí esto me inspira muchísimo.

LM: Usted predica con el ejemplo. Sus teorías se ponen en práctica en su centro educativo CUDEC. Son de actualidad las noticias que reflejan el mal estado de la Educación en España y en otros países. Como experta en el tema, ¿dónde cree que está el problema y hacia dónde orientaría la solución?

Angélica Olvera: En el trabajo o en la elaboración de la solución de los problemas personales de nosotros, los maestros, o de nosotros los terapeutas para poder mirar también con claridad los asuntos que tienen que elaborar nuestros alumnos. Si nosotros no tenemos esta competencia de elaboración, de resolución y de ir adelante, nos cuesta mucho trabajo mostrar esto en el aula. Realmente los maestros son inspiradores de futuro y en este asunto de futuro lo más importante es resolver el pasado. Con nuestros padres sobre todo, por supuesto.

LM: Otro de los temas de actualidad es el de la violencia de género o, aquí en España, las reminiscencias de la Guerra Civil. En Pedagogía Sistémica ustedes, aunque no justifican la violencia, superan la dicotomía víctima-perpetrador.

Angélica Olvera: Sí, así es. A nadie le sirve una víctima. Una víctima con derechos se convierte en un buen perpetrador. Entonces si no se resuelve el estado de víctima, no se resuelve el estado de perpetrador. Se necesita ver a las víctimas y al perpetrador y solucionar esta relación para que haya la paz. Y en este sentido, en alguna parte los que fueron víctimas luego se vuelven perpetradores y los que fueron perpetradores luego se vuelven víctimas. Y así es la vida. Entonces, ¿cómo podemos juzgar todo este proceso? y a nosotros no nos toca. Hay instancias a las que les toca.

LM: En sus exposiciones usted habla de perseguir nuestros sueños, abrirnos a la vida, vivir el presente y confiar en el futuro. ¿Qué lectura nos ofrece de la crisis económica y social actual?

Angélica Olvera: Yo vengo de un país en permanente crisis. Entonces, sé estar con la crisis. Sé que la crisis siempre es una oportunidad. Siempre hay riesgo, siempre hay un peligro. Asumimos el riesgo, atravesamos el peligro y llegamos a las oportunidades. Esta es la vida. La vida son crisis, son cambios. En Europa esto no es tan frecuente, se vivió muchos años en la bonanza. Y, bueno, ahora les toca superar esto y lo van a hacer muy bien.

LM: También habla de amor ciego y de tener mala conciencia.

Angélica Olvera:Esto lo habla Bert Hellinger, yo sólo lo replico y lo aplico a la pedagogía. Y este proceso de tener mala conciencia es ir más allá de lo que nuestros sistemas familiares hicieron. Entonces esta evolución nos coloca en otro tiempo y en otro espacio que no pertenece al de ellos y nos hace no sentirnos muy bien. Cuando un niño aprende algo que en la casa no se ha aprendido, los padres lo sienten a veces como una amenaza. Lo nuevo es una amenaza. Y por otro lado es muy necesario para seguir. El amor ciego es ese gran amor que tenemos para querer compensar el sistema familiar como los niños lo hacen, sin consciencia, sólo con amor.

Inteligencia Transgeneracional (último libro de Angélica Olvera con Bert Hellinger)

LM: Hemos pasado del coeficiente de inteligencia cognitiva(CI), muy en boga hace unos años en Psicología, a la inteligencia emocional popularizada por Daniel Goleman, y ahora usted nos descubre la inteligencia transgeneracional. En su libro “inteligencia trangeneracional” dice que “la vida toma una nueva intensidad desde lo transgeneracional”.

Angélica Olvera: En esta inteligencia transgeneracional heredamos las maneras de solucionar los conflictos y los asuntos desde las generaciones pasadas. Las heredamos y algunas funcionan y otras no pertenecen. Entonces la inteligencia está en saber qué sí funciona del pasado, qué pertenece a las generaciones anteriores y cómo podemos actualizar esa manera de mirar la vida ahora. Eso es una inteligencia.

LM: Este blog también habla de economía. Ustedes suelen decir que la capacidad de tener éxito viene del padre y la de generar dinero de la madre. Usted también afirma  que el dinero es un recurso muy importante que nos empodera, nos da poder. Dos conceptos muy importantes: el dinero viene de la madre y nos empodera.

Angélica Olvera: Claro, porque el dinero realmente lo que hace es proveernos de recursos, de alimento, de vestidos, de cuidado, de bienestar. Y en un primer momento es la madre o quien nos ha cuidado quien nos provee este bienestar. La relación que tenemos con el bienestar es la relación que tenemos con el dinero. Si nosotros queremos sufrir, la ausencia del dinero nos sirve para sufrir o la presencia del dinero nos sirve para sufrir. Porque hay muchos que tienen mucho dinero y sufren mucho y hay quien no tiene dinero y no sufre y hay quien tiene poco y sufre. Esto es una buena metáfora.

Los cambios pueden ser tan fáciles como levantar una botella.

LM: En este blog es recurrente el tema de que en psicología y en bolsa se pretende producir o predecir los cambios a partir del estudio detallado del pasado. Pero en bastantes ocasiones la gente no se cura emocionalmente tras visitar al psicólogo o se arruina económicamente a pesar de estudiar con detalle cómo han ido las finanzas en el pasado. La ciencia también falla. En Pedagogía Sistémica se toma el pasado, sin engancharse a él, se vive plenamente el presente y se confía en el futuro. Y el cambio surge, incluso se puede predecir y controlar. ¿De qué se olvidan los psicólogos o los inversores a la hora de gestionar correctamente el cambio?

Angélica Olvera: El contexto actual no es igual al pasado y requiere nuevas respuestas. Todo el tiempo son nuevas respuestas. Lo del pasado nos da elementos para generar, entramar y bordar nuevas respuestas pero es nuevo, nuevo, nuevo… No podemos pensar que esta crisis va a ser como la del 29. Por supuesto que no, ni saber lo que va a durar, esto es totalmente nuevo.

LM: Tiene una magia especial para conectarse con el campo de las personas y de los grupos. Una intuición nada habitual. ¿Qué consejos nos daría a los psicólogos, pedagogos, incluso a los padres… para desarrollar y fortalecer esta capacidad tan necesaria en nuestro trabajo?

Angélica Olvera: Mirar sin miedo. Sólo mirar y amar al otro.

LM: Ha sido un lujo escuchar sus enseñanzas. Muchísimas gracias, maestra.

 

La vida es apasionante, descubre tu suerte.

Lucas MacHouse

(www.psicologiadelabolsa.com)

Publicado por

Lucas Machouse

Soy Lucas MacHouse, psicólogo y un estudioso de la Bolsa. Ambas facetas me apasionan. Y aunque a primera vista puedan parecer irreconciliables las emociones, lo subjetivo, lo profundo… de la persona con la frialdad, lo superficial, lo cuantificable de los números y el dinero, la conexión entre ellas es amplia y rica.

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