Día de otoño a través de la ventana.

Otoño


Aquí Chris Stevens  de nuevo desde la K-OSO. A este paso vamos a tener que echar de casa al verano. Este grandullón no se quiere dar por enterado que el hito del equinocio ha marcado el final de su tiempo por este año y el infante otoño está esperando en la puerta con sus noches cada vez más largas, sus días cada vez más cortos, el frío, la chimenea, el recogimiento… (todo lo contrario en las antípodas). El ciclo de la vida continúa imparable. Es la magia de la vida, el milagro de la vida, que como el ave fénix, muere y vuelve a renacer de sus cenizas…

El otoño está asociado a las crisis, a la depresión -¿será por eso que la Gran Depresión se dio en otoño?.

Pero el otoño tiene también otra lectura. Etimológicamente otoño (autumnus) proviene de la misma raíz latina que auge (auctus). O lo que es lo mismo, paradógicamente, el otoño es la parte de plenitud del año, donde se recogen los frutos. En zonas de León y Galicia celebran el Magosto, la recogida de las castañas… En otros lugares recogen las nueces, las almendras, la uva, las manzanas, las peras, los higos, los membrillos… El otoño de las personas es su etapa de madurez. También hay otoño en la Bolsa.

Igualmente en el otoño se prepara la tierra y se siembran muchos cereales. Esta es otra acepción del otoño: el recogimiento, la introspección, el trabajo interno, el silencio… del que luego brotarán las semillas. En psicología vemos cómo mucha gente no soporta ver a otras personas en su época triste, de introversión… El espejo del vecino les muestra los sentimientos que ellos mismos seguramente no se permiten. Olvidando que, de vez en cuando, es necesario parar y reajustar el rumbo para luego desplegarse con más plenitud.

Llegó el otoño y se me antoja escuchar esta canción de  Rafael Ferro (fallecido en 2010), uno de los grandes compositores de nuestras vidas con canciones insignia como “El baúl de los recuerdos”, “Volverás” o la canción que he elegido : “Me olvidé de vivir”, interpretada y popularizada por Julio Iglesias:

De tanto correr por la vida sin freno,
me olvidé que la vida se vive un momento.
De tanto querer ser en todo el primero,
me olvidé de vivir los detalles pequeños.

De tanto jugar con los sentimientos,
viviendo de aplausos envueltos en sueños,
de tanto gritar mis canciones al viento…
ya no soy como ayer, ya no se lo que siento.

Me olvidé de vivir…

De tanto cantarle al amor y la vida,
me quede sin amor una noche de un día.
De tanto jugar con quien yo más quería,
perdí sin querer lo mejor que tenía.

Día de otoño a través de la ventana.

De tanto ocultar la verdad con mentiras,
me engañé sin saber que era yo quien perdía.
De tanto esperar, yo que nunca ofrecía,
hoy me toca llorar, yo que siempre reía.

Me olvidé de vivir…

De tanto correr por ganar tiempo al tiempo,
queriendo robarle a mis noches el sueño.
De tantos fracasos, de tantos intentos…
Por querer descubrir cada día algo nuevo…

De tanto jugar con los sentimientos,
viviendo de aplausos envueltos en sueños,
de tanto gritar mis canciones al viento…
ya no soy como ayer, ya no se lo que siento.

Me olvidé de vivir

 

La vida es apasionante, descubre tu suerte.

Lucas MacHouse

(www.psicologiadelabolsa.com)

Publicado por

Lucas Machouse

Soy Lucas MacHouse, psicólogo y un estudioso de la Bolsa. Ambas facetas me apasionan. Y aunque a primera vista puedan parecer irreconciliables las emociones, lo subjetivo, lo profundo… de la persona con la frialdad, lo superficial, lo cuantificable de los números y el dinero, la conexión entre ellas es amplia y rica.

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